Antonio F. Marín

29 de agosto de 2016

Mujeres y...



....Diosas









3 de agosto de 2016

Cerrado por vacaciones


No recuerdo quien dijo que la gente se cree antes una gran mentira que una verdad sencilla. Es completamente cierto. He llevado el ojo morado porque intenté meter las dos piernas por el mismo agujero del pantaloncito del pijama y me di con el suelo. El suelo salió a mi encuentro, que no sé si es un western o una peli de miedo. O a lo mejor el título está inédito y puedo registrarlo. Pues no,  porque ya hay un tipo, uno solo, que lo ha escrito antes, que se le he ocurrido antes que a mi.

Así que quedamos en que me pelee con 18 cachas de gimnasio, aunque solo se quedaron cuatro a pegarme. Y conseguí que todos huyeran  cuando oyeron las sirenas de la policía. ¿A qué mola?...Mucho, pero padezco una crisis de creatividad y he decidido aprovecharla y parar. Necesito corregir en papel lo que está escrito hasta ahora y con el calor no dan ganas. Incluso lo hace de madrugada, aunque te despiertes a las 05:00. Así que esperaremos a que arreglen el aire acondicionado de la biblioteca, a que vuelvan las ideas porque me parece todo muy aburrido y lo de la política es un sainete y a mi me va la sátira. Porque soy un sátiro.

Buenas tardes y buena suerte

Agenda: Tocarme los huevos.

26 de julio de 2016

Que se suiciden ellos


Dicen que los hombres de mediana edad se suicidan más. Lo dicen los expertos, que a mi que me registren, pero tal y como está el patio no me extraña. A cierta edad tropiezas, te caes al meter las dos piernas por el mismo hueco del pantaloncito del pijama (que es mi caso) y das con tu eminente cerebro en el suelo. O el suelo da contigo, que todavía no tengo una clara opinión filosófica al respecto. Consecuencia: un ojo morado como si me hubiera pegado con la pared o con una puerta. Esto me pasa, mayormente, por no tener mayordomo que me ayude a vestirme, pero estoy en ello. Mejor mayordoma.

Pese a todo aquí  estoy dando por culo a las 06:28 de la mañana, que es lo mío. No me rindo ni me suicido. El mejor antídoto contra el suicidio es dar por culo y a cuanta más gente mejor. Que se suiciden ellos. Yo he decidido dar un cambio a mi vida (para evitar el suicidio) y ya no permitiré jamás que se me quede el café frió. Que conste. Así que voy a por otro y a liarme un nuevo cigarro.
Cojo a Pessoa para animarme:
"Amigos,  ninguno. Solo unos conocidos que creen que simpatizan conmigo y que tal vez sentirían pena si un tren me pasara por encima y el entierro fuera un día de lluvia"

La verdad es que no me anima mucho. Lo dejamos. Mejor buscar fotos fetish "corsé underbust" que me contenten y alegren a los cazafotos.

La prensa que espere. De todas formas viene a confirmar lo obvio, según el editorial de El País.
El Pais: Presentarse en La Zarzuela sin los deberes hechos o pretender que el jefe del Estado les saque las castañas del fuego con presiones que están fuera de lugar supone trasladar a Felipe VI una responsabilidad que no es suya.
Es tan obvio que no merece la pena comentarlo. Y si tuviéramos presidente de la República ocurriría tal cual. El problema son los políticos y no el jefe del Estado. Son las 07:16 y ha amanecido. Me temo que va a hacer calor porque ya lo hace. Me asomo a mi serviola y aunque corre fresquito, el día parece que va a ser de refugio. Lo dejo.

Buenas noches y buena suerte

Agenda: Nada. No tengo ganas de ver a nadie. Por cierto el sábado cumplí 58 años. Lo digo porque no me felicitó nadie. Absolutamente nadie. Pero nadie, nadie. Mejor así. Después de todo naces sólo y no sé a cuento de qué tienes que acompañarte de una banda de música en el transcurso de una muerte a otra.

21 de julio de 2016

El silencio

Hoy nada. Silencio. Porque ayer aproveché para ver las pelis que tengo pendientes de ver, de revisar, de volver a ver por si ha cambiado el criterio que tuve de ella la primera vez y ahora las ves con otro punto de vista.  Y una de ellas es El Silencio de Bergman.

El silencio es una  película   que vi hace años y que completa la trilogía sobre el silencio de Dios, su ausencia, su aparente indiferencia ante los gritos de dolor de sus hijos de la Tierra. Bergman era hijo de un pastor luterano y aunque creo que se confesaba ateo, la mayor parte de su obra es una búsqueda de Dios, que no encuentra.

"Quiero creer y no puedo", confiesa un personaje en El manantial de la doncella. Y en Los comulgantes y Como en un espejo (cita de San Pablo) trata de la ausencia de Dios, pero no por no creer en él, sino porque lo  busca y no lo encuentra. Es creer pero sin respuesta. Es amar sin que te correspondan. No era ateo, ateo,  visceral, sino un creyente
 

20 de julio de 2016

Hay muchas...

"Piense acertadamente o  piense equivocadamente; !pero piense por usted misma!", le aconsejó  en 1680 la marquesa de Sevigné a su hija. Ayer pensé por mi mismo, acertadamente o equivocadamente y le di al botón de publicar  un borrador que tenía guardado para el libro. No era para hacerlo público, pero lo hice. Ahora ya no es inédito y no sé si pobre incluirlo. Supongo que alguno se daría cuenta de ello porque estaba tal cual lo escribí, con muchos errores y sin corregir. Tal y como salía del coco. Me acabo de dar cuenta ahora, cuando lo he buscado y no lo he encontrado en su sitio de "borradores". Claro, lo había publicado al equivocarme de botón guardar por el  de publicar.

Lo he retirado y lo voy a corregir, pero la esencia es la misma: Hay muchas mujeres, es cierto, pero solo una. En mi caso porque conozco a algunos que han amado a muchas mujeres. Eso dicen tras un divorcio y otro. Esta es distinta, se dicen. Y vuelven a errar. Allá cada uno con sus pensamientos erróneos o acertados, yo ni critico ni

Mobusi